CASTIGOS O CONSECUENCIAS: ¿CÓMO REDIRIGIR EL COMPORTAMIENTO INDESEADO?

En ocasiones nos encontramos inmersos en situaciones con nuestros hijos que ponen a prueba nuestros límites y nuestra paciencia. Es en esos casos cuando se acude a premios o castigos para lograr nuestro objetivo o lograr “buenas conductas” (que el niño coma, que salga del parque, que recoja sus juguetes, etc.) Pero, te has puesto a pensar ¿qué aprenden nuestros hijos cuando acudimos a estas estrategias? O ¿qué pasa cuando las estrategias que utilizamos detienen una conducta indeseada solo por el momento, pero no le enseñan al niño la responsabilidad que tiene y el impacto de sus actos?

Cuando de crianza se trata, los padres nos enfocamos en querer lo mejor para nuestros hijos y enseñarles herramientas de vida para que puedan ser exitosos y buenos miembros para la sociedad, y es ahí donde debemos enfocarnos cuando vayamos a corregirlos.

Tradicionalmente se ha utilizado el castigo como forma de corrección y aunque funciona muy efectivamente, podemos evaluar otras alternativas mucho más empoderadoras y constructivas como las consecuencias. Consecuencias Naturales (lo que ocurre sin la intervención de un adulto. Ejemplo: Si sales sin saco, te va a dar frío; Si tocas la llama de la estufa, te quemas) y Consecuencias Lógicas(Experiencias de aprendizaje: enseñan al niño a anticipar los efectos de una determinada conducta y en estas s[i interviene el adulto).

Muchos se preguntarán, ¿qué tiene de malo un castigo, cuando todos crecimos con esa dinámica y somos seres humanos valiosos para la sociedad, responsables y consientes de nuestros actos? Pues bien, el castigo como ya lo dije es muy efectivo en la medida que funciona desde el miedo (no puedo jugar futbol en la sala porque mi mamá me grita y me quita el balón) nos hace consientes de la reacción de nuestros padres o cuidadores y detenemos la conducta indeseada para evitar que me “maltraten”(gritos, algunas veces golpes o humillaciones) pero no nos hace consientes del impacto de nuestros actos para el entorno y para nosotros mismos.

Los castigos funcionan desde la siguiente lógica:

Expresa el poder de la autoridad personal (mamá, papá, cuidador)
En muchos casos, es arbitrario o no está relacionado con la lógica de la situación (Siguiendo con el ejemplo de jugar futbol en la sala de la casa, el castigo sería quitar el balón, botarlo a la basura, no poder salir el fin de semana con los amigos, etc.)
Supone amenaza y frecuentemente humillación (Se utilizan calificativos y etiquetas tales como, eres un desastre, niño necio, etc. No te soporto, No te aguanto más)

La opción propuesta para corregir las conductas indeseadas y aprovecharlas para convertirlas en oportunidades de aprendizaje para la vida, son las consecuencias. Estas herramientas por su parte, funcionan desde la siguiente lógica:

page1image1788384page1image1785696page1image1786592

Responsabiliza al niño (no a los padres) de su propia conducta (cuando juegas futbol en la casa puedes romper algo y deberás repararlo; Si sales cuando está lloviendo, te mojas.)
Posibilita a los niños tomar sus decisiones acerca de qué conductas son las más adecuadas(Utilizando preguntas de curiosidad el niño puede sacar sus propias conclusiones y autoregular sus comportamientos. Por ejemplo: ¿dónde puedes jugar futbol y correr más?; ¿Para qué utilizamos la sala de la casa?; Si rompes el florero, ¿qué vas a tener que hacer para repararlo? ; ¿Qué pasa si sales cuando está lloviendo?)

Facilita la comprensión de sus acciones en un sentido más amplio, más impersonal y más social. (Hijo, te pedí dejar de jugar futbol en la sala. Seguiste jugando y habíamos hablado de las consecuencias de hacer un daño. Rompiste el florero, ahora debes utilizar tus ahorros para comprar uno nuevo y te demorarás más para comprar el lego que quieres; Hijo saliste cuando estaba lloviendo y ahora tienes mucho frío y estas mojado)

Para que las consecuencias lógicas, es decir en las que intervienen los adultos, sean efectivas deben cumplir con los siguientes criterios:

Relacionado directamente con la conducta indeseada (Que un niño le rompa un juguete a su hermana no está relacionado con no ir al parque el domingo)
Respetuoso de manera firme y amable a la vez. Levantar la voz, descalificarle, darle un golpe, etc., invalida la lógica de la consecuencia, aun cuando ésta guarde relación con la conducta. A propósito, es especialmente dañina para el niño la humillación pública (“¿Ves cómo tuhermanito sí lo hace bien? No seas tonto y hazlo igual que él”).

Razonable con la con la magnitud de la conducta equivocada. (Como regaste el jugo, ahora te tienes que lavar todos los platos de la familia y limpiar la casa)
Revelada con anticipación El niño debe saber que se espera de él y que ocurrirá si no cumple con las expectativas. (Si no desayunas antes de la hora de salir, te vas al colegio sin desayuno y vas a sentir hambre)

En todo momento, cuando queramos re-direccionar una conducta indeseada y aprovecharla como oportunidad de aprendizaje, debemos poner siempre en primer lugar que el amor y el respeto estén presentes en cualquier decisión que se tome; segundo que para el niño nosotros somos lo más importante y valioso; y tercero que de nuestra reacción ante una conducta indeseada dependerá la confianza y conexión que se cree con nuestros hijos.

Finalmente, recuerden que el propósito de la Crianza Positiva es lograr que los niños crezcan siendo personas responsables, respetuosas, recursivas, capaces de autorregular sus emociones, tomando buenas decisiones y creando empatía. En resumen, se busca que los niños sean seres humanos valiosos para ellos mismos y para la sociedad en general y además, busca que los padres/cuidadores, comprendan los ritmos y necesidades de los niños para fomentar en ellos la paciencia y tolerancia para ser más efectivos.

Escrito por Juliana Jaramillo

Coach Disciplina Positiva

Deja un comentario