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¡Mi hijo se enferma muy seguido!

septiembre 29, 2017

Resfríos, tos, gripe… ¿por qué se enferman tan seguido los chicos?, ¿qué hacer?

Es habitual que los padres consulten, alarmados, en caso de que los chicos se enfermen muy seguido a lo largo del año. Preguntan sobre defensas bajas, alimentación insuficiente, complejos vitamínicos. Inicialmente, casi ninguna de estas situaciones es cierta, pero ¿qué es lo que sucede entonces? Veamos…

“Hasta el año, nunca, ni un resfrío”

Los chicos rara vez se enferman en los primeros seis meses de vida, pero durante el segundo semestre suelen padecer las primeras infecciones que, incluso, pueden repetirse o aumentar durante el segundo año, etapa en la que aumentan sus contactos sociales y, en consecuencia, las posibilidades de afecciones reiteradas.

“¿No habrá que hacer estudios para ver cómo están las defensas?”

El pediatra trata de ordenar la secuencia de las afecciones y de discriminar el tipo de infecciones que presentó. Si del relato surge que el problema siempre afecta al mismo órgano, deberá estudiarse y tratarse el problema específico del órgano en cuestión.

Cuando el chico ha tenido infecciones diferentes, es necesario diferenciar procesos banales y comunes, como una gripe o una gastroenteritis, de otras afecciones que a los médicos les sugieren la posibilidad (muy infrecuente) de una verdadera inmunodeficiencia.

En el caso de enfermedades que se complican y se agravan inesperadamente, o que presentan una evolución tórpida y de difícil resolución, se realiza una interconsulta con el especialista (inmunólogo) para decidir cuáles son los estudios más convenientes a indicar.

“Lo que pasa es que es alérgico”

Los chicos alérgicos están dentro del grupo de los chicos que presentan muchas enfermedades banales y su principal característica es que sus defensas responden de manera exagerada, especialmente frente a la presencia de gérmenes, y los síntomas son más intensos y duraderos. Los mocos son casi una constante y la tos suele ser un síntoma habitual de difícil manejo.

En un terreno de inflamación reiterada las infecciones sobre agregadas son mucho más frecuentes.

“Desde que empezó el jardín…”

En la guardería o el jardín, como es lógico, los chicos tienen contactos muy cercanos entre sí, lo que aumenta la chance de contagios entre ellos.

En muchos casos esto es tan notorio que motiva a que los padres dejen de mandarlo al jardín por un tiempo para aliviar los síntomas y corroboran que, efectivamente, se enferma poco y nada.

Es muy común que suceda y la decisión a tomar en cada caso particular debe ser evaluada en entre los papás y el pediatra.

“¡Y claro! es el tercer hijo, el hermano menor…”

Se dice que el tercer o cuarto hijo de una familia se enferma más seguido, está más expuesto a contagiarse los gérmenes que vehiculizan sus hermanos, ya sea estando enfermos o siendo portadores. Es muy cierto y tal vez sea una de las razones más comunes del problema, pero poco podemos hacer para evitarlo.

“Está muy estresado”

Cuando los chicos, al igual que los adultos, están sometidos a situaciones de “tensión crónica”, son más vulnerables a enfermarse.

Se trata de “estrés infantil”, y lo padecen los chicos al tratar de adaptarse a situaciones dificultosas, como la separación de los padres, la desocupación laboral, mudanzas reiteradas, o alguna otra causa que los altere (lamentablemente tan frecuentes hoy en día).

En estos casos es prudente hacer una consulta psicológica para poder generar un espacio de reflexión y elaborar la mejor estrategia para ayudarlos.

Todas estas cuestiones son muy frecuentes en la crianza y producen mucho temor en los padres, los mitos suelen ser tan “poderosos” que logran angustiar al “más prevenido”.  Desde ya, no hay que dudar en consultarlo con el pediatra.

 

Fuente: Pediatría Palermo, Dr. Mario Schvarzstein.

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